“Antonio, la parada de agosto de 2005 se cerró en once días porque usted ya tenía el plan escrito a lápiz antes de que nadie se lo pidiera. En nombre de toda la empresa: gracias por cuarenta y ocho años de oficio.”
Antonio
Esto es para ti
Alguien que te quiere ha preparado un pequeño rincón para celebrarte.
Un regalo para ti
Cuarenta y ocho años, sesenta y tres cuadernos y una cafetera que no dejabas que nadie fregara con jabón. Hoy te lo decimos por escrito, que es como a ti te gustan las cosas.
(Así de fácil es empezar el tuyo)
Carta de dedicatoria
Querido Antonio:
El 4 de septiembre de 1978 entraste por la puerta de la nave 2 con diecinueve años, un cuaderno cuadriculado y un lápiz detrás de la oreja. Vas por el cuaderno sesenta y tres. Los hemos contado.
Hay cosas que no caben en un currículum. Que llegabas a las siete y diez para que la cafetera estuviera puesta cuando llegábamos los demás. Que no dejabas que nadie la fregara con jabón, «que luego el café sabe raro». Que a las nueve y media te ibas a Casa Emilio, a la mesa de la ventana, y que ahí, con el bocadillo de lomo, se arreglaron más cosas que en toda la sala de reuniones.
Y que cuando algo salía torcido no levantabas la voz: mirabas el plano un rato largo, en silencio, y decías «si no lo entiende el que lo va a montar, está mal dibujado». Lo hemos repetido tantas veces que ya lo decimos sin acordarnos de que es tuyo.
Ahora te toca a ti: la huerta de Utebo, el camino del Ebro en bici sin mirar el reloj y Lucía preguntándote cosas toda la tarde. Gracias por cuarenta y ocho años de hacerlo despacio y bien, que resultó ser la forma rápida.
Con todo nuestro cariño,
los que aprendimos a tu lado en la nave 2
Línea del tiempo
Diecinueve años, un cuaderno cuadriculado y un lápiz detrás de la oreja.
La trae él. La friega él. Sin jabón, «que luego el café sabe raro».
Once días, cuatro turnos de noche y el plan a lápiz en el cuaderno número cuarenta.
Dibuja la tarta en una servilleta en vez de soplarla.
El último almuerzo de las nueve y media lo pagamos nosotros.
Galería de recuerdos
Cada foto va con lo que pasó ese día. Sin eso solo sería un álbum.
Ejemplo ilustrativo: fotos de archivo y recuerdos inventados. En tu regalo van las vuestras.

Su primer día. Mono azul, cuaderno nuevo y diecinueve años recién cumplidos.

La cafetera de la nave 2. La trajo él y la fregó él, siempre.

Casa Emilio, mesa de la ventana. Ahí se arreglaban las cosas de verdad.

La parada de agosto: once días y cuatro turnos de noche. Salió en plazo.

Cuarenta años. En vez de soplar las velas, dibujó la tarta en una servilleta.

El último almuerzo de las nueve y media. Esta vez pagamos nosotros.
Mensajes de agradecimiento
“Antonio, la parada de agosto de 2005 se cerró en once días porque usted ya tenía el plan escrito a lápiz antes de que nadie se lo pidiera. En nombre de toda la empresa: gracias por cuarenta y ocho años de oficio.”
“Antonio, todavía tengo el plano que me devolviste en 2003 con una sola nota a lápiz: «¿Y esto quién lo monta?». Lo tengo enmarcado.”
“Veinte años intentando llegar a la nave antes que tú para poner yo la cafetera. Ni una vez, Antonio. Ni el día de la nevada.”
“El primer día me diste un cuaderno cuadriculado y me dijiste «apúntalo todo, que la memoria es muy mentirosa». Voy por el cuarto. El quinto lo empiezo con tu letra en la primera página.”
“Hemos quitado el jabón del fregadero de la nave 2, por si vuelves. Y la mesa de la ventana de Casa Emilio sigue a tu nombre los jueves.”
“Papá, cuarenta y ocho años saliendo de casa a las siete menos cuarto. Ahora la huerta de Utebo te espera a la hora que quieras, y Lucía ya te ha elegido la bici.”
Un mensaje de voz
Lucía
Su nieta · 7 años
Yayo, soy Lucía. Dice mamá que ya no vas a ir más al trabajo y que ahora vas a tener muchísimo tiempo. ¿Entonces el jueves puedes venir tú a buscarme al cole?
Te he hecho un dibujo de los dos en la bici. El de la barba eres tú. Te quiero mucho, yayo. Ah, y dice la abuela que no te olvides de que mañana hay que regar.
Antes de que te lo lleves
Antes de entregártelo te enseñamos un borrador para que nos pidas cambios en el texto, las fotos o el orden de las secciones: una ronda en Sorpresa, dos en Gran día y sin límite en Legado. Una vez que lo apruebas y te mandamos el enlace definitivo, el regalo queda cerrado tal cual lo viste y no se añade nada después, así que revísalo con calma antes de compartirlo.
El enlace sigue disponible mientras Emoterna esté activa, sin cuotas ni renovaciones, para volver a verlo siempre que quieras y no solo el día del regalo.
Como este regalo de ejemplo, todos los regalos que hacemos llevan la etiqueta de no indexar: no aparecen en Google ni en ningún buscador y solo entra quien tenga el enlace directo. Si alguna vez prefieres que sea público, también se puede hacer a petición tuya.
Entre 5 y 7 días naturales desde que recibimos todo el material, según el plan: 7 días en Sorpresa y 5 en Gran día y Legado. Si tienes una fecha ajustada, dínoslo al escribirnos y te confirmamos en menos de 24 horas si llegamos a tiempo.
Este es un regalo de ejemplo hecho en Emoterna
Nosotros escribimos, diseñamos y lo dejamos listo. Tú solo tienes que mandarle el enlace el día señalado y verle la cara.
Quiero uno así para…